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Si te vistes y comportas como puta puedes confundir, no grites “acoso” cuando alguien te malinterpreta y se manda un amague
Es regla en la TV argentina que las partenaires de los programas con fachada periodística sean mujeres muy jóvenes vestidas como prostitutas “experiencia novia”. Hablan con inflexiones aniñadas, apenas cubiertas y usando tacones altos. No son obvios vestidos de seda y encaje negro, es ropa alegre de burdel criterioso. Que, igual, luce surrealista en un programa de la mañana.
Incluso la conocida actriz y conductora de la tercera edad Andrea Politti (53) se ha incorporado a esta desconcertante tendencia femenina putesco exhibicionista de occidente.
Siempre ha habido y siempre habrá pequeñ@s pervertid@s que al estar en puestos con cierto poder se crean con derecho a tocarle el culo al prójimo, literal o figuradamente. Visténdote como quien ofrece sexo, naturalmente serás un imán para ell@s. y para otr@s que lo hacen por puro impulso del momento. Si usas todas las cámaras del país para mostrar llorosa tu condición de víctima del patriarcado misógino eres muy indecente porque expones tu privacidad ante millones por unos minutos de fama o unos pocos pesos (algun@s cobran por las “entrevistas”). Trata de conservar un poco de dignidad y limítate a hacer los trámites legales correspondientes.


Varón o mujer, siempre cobra por adelantado

Es innegable la atroz situación de abuso extremo y violencia que padece un altísimo porcentaje de las mujeres en el mundo. Sin embargo, es obsceno que mujeres trepadoras, que no consiguieron el rédito que esperaban coqueteando con estrellas, ahora griten ¡violación!, y pretendan estar al mismo nivel que una mujer a la que le arrojaron ácido en la cara por desobedecer al varón*. Como dijo Pamela Anderson: “Sabes dónde te metes cuando entras sola en la habitación de un hotel. Era ampliamente conocido que ciertos productores o cierta gente de Hollywood era gente que había que evitar”*.

Es muy simple, si aceptas que te manoseen para conseguir un puesto de trabajo o la entrada al mundo de l@s stars, estás prostituyéndote. No veo problema moral en eso, uno se gana la vida donde puede o le resulta más cómodo. Pero debes conocer una regla de oro de ese oficio. Hay jóvenes damas y caballeros que, aún después conceder sexo al potencial proveedor, son trampead@s  y deben volver a casa con la cabeza gacha, las manos vacías y el trasero ardiendo.

Los varones que, antes de terminar el secundario, eligen agilizar el proceso de ganar dinero siendo flexibles con el potencial proveedor, deben ver el documental de Vanity Fair Confidential, del abogado Bryan Burroughs, en el que cuenta los desvelos del harén de jovencitos que tenía el productor Lou Pearlman, creador de los Backstreet Boys y ‘NSync, quien cumplía pena de 25 años por estafar 300 millones de dólares, y había estado rodeado de escándalos y, obvio, de acusaciones de abuso sexual.

SIEMPRE COBRA POR ADELANTADO.

Nota: Hay infinidad de modos creativos, legales y bastante respetables de ganar dinero como trabajador independiente.


“¿No apta para manejar, no apta para consentir?”

El puntor anterior es sólo un problema de negociación mal manejado.
Lo verdaderamente dramático, el delirio histórico, es que puedan condenar a varios años de prisión a un joven por tener sexo con una joven que, vestida como puta, estuvo emborrachándose, bailando e insinuándose como tal toda la noche. Dice un slogan estadounidense cada vez más difundido: “No apta para conducir, no apta para consentir”. Eso es tomar a la mujer de modo islámico. Significa que no podemos dejarlas salir solas porque son fácilmente manejables por los monstruosos hombres.
Mi joven amigo, debes comportarte como un hombre y mantener la mente fría hasta el último trago. Encontrarás jovencitas menores de edad que te ofrecerán una fellatio a cambio de un poco de cocaína. No caigas en la trampa, puede costarte años de cárcel.


Mustang Marshall c/ Ramero Crist – Fiesta de chicas borrachas


Mujer o varón, si quieres preservar la flor de tu virtud, no ingieras alcohol y sustancias estimulantes hasta quedar desmayad@
Si eres un/a joven que hace más o menos lo que hacemos todos para integrarnos de un modo relativamente satisfactorio en la sociedad, quizás alguna vez sientas curiosidad por conocer lo que era llamado “el lado salvaje”. “Fiestas” donde se consumen en abundancia alcohol y una amplia gama de drogas estimulantes.
Debes tener en cuenta que aquel era un modo muy estúpido de llamarlo porque incluso suena atractivo. La realidad es que puede llevarte al encuentro de gente y situaciones siniestras, eventualmente letales. Algunos “ciudadanos ejemplares” cambian dramáticamente cuando ingieren sustancias raras.

Las drogas estimulantes actúan directamente sobre tu química cerebral. No seas tan omnipotente como para creer que puedes lidiar con eso. Sólo sabrás cuánto liberan tus impulsos primitivos cuando quizás ya sea tarde.
Imagina los riesgos de estar en una fiesta donde todos consumen lo mismo que tú.
Supe de varias muertes en Estados Unidos y España causadas sólo por exceso de borrachera. Les da por treparse a los balcones.

No te atragantes con la bebida. Mantente cerca de la salida más próxima. Si empiezas a tomar vodka con la misma velocidad que tomas agua, vuelve a casa. Si hay brote de violencia, reprime tus impulsos de héroe o heroína, hay gente con impulsos realmente salvajes que puede aplastarte como pollit@.

No soy tremendista, estuve en “fiestas”.


Lou Reed – Walk On The Wild Side