Etiquetas

, , , , , , , , , , , ,

El nacionalsocialismo contó con la colaboración de los mediocres, de esos que gustan ‘de una cierta teatralidad, una exuberante puesta en escena, la admiración ciega por el poder, el escándalo, el sucio juego de las palabras emponzoñadas que bailan los necios al compás que marca el autoritarismo de turno’.

Demasiadas palabras

El poder, en el nivel que se quiera, necesita de personas sumisas o incapaces de preguntarse nada. Las organizaciones políticas, como las  sociales o religiosas, prefieren adeptos y fieles contumaces que no duden ni hagan autocrítica. ¿Discrepancias? Si fuera necesario, las mínimas e indispensables para ofrecer una apariencia de pluralidad. Al fin y al cabo, todo poder anhela una uniformidad carente de conflictos.

Ver la entrada original 565 palabras más