La madre envía a Caperucita a través de un bosque oscuro repleto de peligros para llevarle cosas a su abuela, dandole mil recomendaciones para su seguridad. Aparece el horrible lobo portando una bolsa con caramelos.
-Hola, niñita; ¿quieres jugar?. Yo te doy un caramelito y tú me das un besito, te doy otro caramelito y tú me das otro besito…
-Dame la bolsa y te chupo la pija.